Avellaneda: El Fiorito tiene todas sus camas ocupadas

"Si un paciente llega necesitando terapia intensiva tiene que ser derivado para que le busquen una cama", advirtió Aníbal Arsietizábal, dirigente de la gremial médica.

Hospital Dr. Pedro Fiorito

Frente al impacto de la segunda ola de casos de Covid-19, agravada por la circulación de cepas más agresivas, en el Hospital Interzonal General Agudos Pedro Fiorito de Avellaneda debió cerrar una sala de cirugía para habilitar en ese espacio un lugar para pacientes contagiados. El nosocomio de Avellaneda presenta sus otras dos salas llenas y el 100 por ciento de las unidades de terapia intensiva ocupadas.

Estamos al limite”, advirtió el secretario gremial de Asociación de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CIOCOP) y presidente de CICOP, seccional Fiorito, Aníbal Aristizábal, al tiempo que precisó que “si un paciente llega necesitando terapia intensiva tiene que ser derivado para que le busquen una cama“.

La situación es muy “delicada”, valoró: “Hoy abrimos una sala nueva para pacientes covid porque las otras dos salas estaban llenas, es decir, se cerró una sala de cirugía para abrir otra para pacientes con Covid-19“, explicó.

Cada sala tiene una capacidad aproximada de 30 camas.

En cuanto a la terapia intensiva, Aristizábal informó que eñ Fiorito tiene una disponibilidad de 14 unidades e indicó que diez de ellas están ocupadas por pacientes con coronavirus y las otras cuatro por diversas patologías graves.

El dirigente médico reveló que “hay un cambio drástico en la epidemiologia”, lo que le sugiere que se trata otras cepas “mas agresivas como la Manaos o la del Reino Unido.

“Epidemiológica y clínicamente vemos algo que no veíamos el año pasado: gente con 27, 30 años intubados con Covid grave. Es terrible lo que está pasando. Las balas están picando cerca“, lamentó.

Aristizábal apuntó que la regularidad en el funcionamiento del centro de salud se perdió debido a las consecuencias de la saturación. Comentó que las cirugías programadas del hospital están suspendidas y alertó sobre la faltante de Propofol, la droga usada para de sedar pacientes intubados. Además, sostuvo que el sistema de derivación lleva “un tiempo considerable”.

Hay patologías que por el Covid no recibieron la atención correcta“, planteó en sintonía. “Casos de diabéticos descompensandos, pacientes con tumores que no pudieron ser operados en tiempo y forma. Incluso un impacto muy fuerte con pacientes que por no concurrir a la guardia llegaron con infartos evolucionados”, precisó.

En cuanto al personal de salud, Aristizábal subrayó que está “agotado” y recordó a algunos compañeros que fallecieron tras estar en la primera línea de batalla contra el Covid-19, como el enfermero Martin Ramos, que falleció el año pasado a pocos meses de jubilarse.

“Tuvimos compañeros muy graves, entubados en terapia y que ahora están en rehabilitación“, señaló. “Esta enfermedad te golpea muy fuerte“, recalcó.

SOBRE LAS NUEVAS RESTRICCIONES

Acerca de las nueva medidas para combatir el crecimiento de la curva de contagios, como la prohibición de circulación nocturna entre las 20 y las 6 de la mañana, el dirigente consideró que tendrían que haber sido “más drásticas” y que deberían acompañarse con la ayuda estatal.

Era preferible tomar una medida fuerte de 20, 30 días y dar el subsidio necesario para que la gente se pueda quedar en sus casas y después, en cuanto la epidemiología lo permita, aflojar“, concluyó.