Juicio Brigadas: No habrá audiencias en enero

El proceso se reanudará el 7 de febrero.

Pozo de Quilmes
Foto: CPM

El Juicio Brigadas, en el que se juzga las torturas, homicidios y ocultamiento de menores en perjuicio de casi 500 víctimas alojadas en tres centros clandestinos de detención de la zona sur del Conurbano durante la última dictadura cívico-militar, se reanudará en febrero.

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata – integrado por El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico- anunció en la audiencia de la semana pasada que no habría audiencias por la feria judicial durante este mes.

El proceso se reanuda el 7 de febrero.

Ya se realizaron 92 audiencias (comenzó el 27 de octubre de 2020) y se registraron dos inspecciones oculares durante 2022: en febrero, la medida se llevó a cabo en el centro clandestino de detención conocido como “El Infierno” de Avellaneda; mientras que en noviembre la inspección ocular fue en el Pozo de Banfield, ubicado en Vernet y Siciliano .

Aún resta que se anuncie la fecha para la inspección ocular, con autoridades judiciales y sobrevivientes, en el Pozo de Quilmes.

Son juzgados, por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; el ex médico policial Jorge Antonio Berges; Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale. También son juzgados Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti. Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en “El Infierno” también están imputados Berges y Smart.

Miguel Ángel Ferreyro y Miguel Etchecolaz estaban imputados por los delitos cometidos en la Brigada de Lanús (el primero) y por crímenes en el Pozo de Banfield, Quilmes y el Infierno de Avellaneda (el segundo). Ferreyro falleció en octubre de 2021 y Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022.

LOS CENTROS CLANDESTINOS DE DETENCIÓN Y EXTERMINIO

El Pozo de Banfield funcionó bajo la órbita de la Brigada de Investigaciones de Banfield en las calles Siciliano y Vernet de Lomas de Zamora, desde 1974 hasta al menos octubre de 1978, según testimonios de los sobrevivientes. De las 253 personas que fueron allí torturadas, 97 permanecen desaparecidas y al menos 16 son mujeres que dieron a luz en la maternidad clandestina.

El Pozo de Quilmes funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes. Pasaron por allí 183 víctimas.

El Infierno de Avellaneda fue un centro de detención que funcionó en el lugar que por entonces era la Brigada de Investigaciones de Lanús, dependiente de la Dirección General de Investigaciones que dirigía el genocida Miguel Etchecolatz y funcionaba bajo la órbita del entonces jefe de la Policía bonaerense, Ramón Camps. Se ubica en 12 de Octubre 234.