El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la eliminación del cepo cambiario no provocará una devaluación abrupta. “Lo que hagamos no va a afectar a la gente” afirmó el ministro, además agregó que están trabajando en la recapitalización del Banco Central para garantizar una transición sin sobresaltos.
El ministro evitó determinar una fecha específica para la eliminación de las restricciones cambiarias, indicando que esta medida se implementará cuando “estén dadas las condiciones” y que formará parte de una “tercera etapa” en el plan económico del gobierno.
En relación con las negociaciones en curso con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Caputo señaló que el monto del préstamo “lo define” el Directorio del organismo y que, actualmente, no se conoce la cifra exacta que se desembolsará.
Sin embargo, evitó dar precisiones sobre si, a raíz del acuerdo con el organismo de crédito, el país va a ir a un régimen de libre flotación cambiaria o va a seguir con un crawling peg. “Eso es parte del acuerdo y no lo puedo decir, pero lo que hagamos nosotros no va a afectar a la gente”, afirmó.
“De nada sirve flotar si vos no tenés las condiciones a propiedad porque te va a ir mal. Entonces, acá lo todo lo que hemos hecho durante este año es hacer los deberes para ir hacia un país normal”, planteó.
Por otro lado, sobre la preocupación por la demanda de dólares y su impacto en las reservas, el ministro insistió en que la situación cambiaria está bajo control. “Hoy hay muchos menos pesos y esos pesos estarán bien respaldados con dólares”, destacó.
Además, Caputo negó cifras económicas como la desocupación. “No es que la gente se queda sin trabajo, la gente se queda sin trabajo en el esquema anterior”, subrayó. En cuanto a las jubilaciones, señaló con cinismo que “con respecto a noviembre de 2023, subieron 9,2%, y el poder de compra, en dólares, se duplicó o triplicó”, mientras continúa el reclamo de los adultos mayores que no llegan a adquirir ni la mitad de los medicamentos que necesitan durante el mes.
En ese contexto, el titular del Palacio de Hacienda aseguró “no tener miedo a las marchas”, porque “Argentina se parece más a un país normal”.