Rondan el Congreso unos 18 proyectos de ley para paliar el drama que viven las familias en la era de Javier Milei, en la cual se multiplicó el endeudamiento y llegó a niveles críticos. El salario no alcanza para cubrir los costos de vida y los hogares acuden a distintas estrategias.
Giran en torno de la suspensión de juicios de embargo y de cobros mientras dure el proceso de reestructuración de deudas de particulares con los bancos, billeteras virtuales y tarjetas de crédito; el congelamiento de intereses por mora y multas, y la prohibición de empeorar la calificación crediticia del deudor.
De acuerdo a los datos relevados, el 55% de los hogares que contrajo compromisos financieros con las entidades crediticias.
Algunos proyectos
Entre las iniciativas se encuentra la que presentaron las diputadas Lucia Cámpora, Gabriela Estevez y Julieta Campo, entre otros legisladores, con la denominación “Ley de Segunda Oportunidad para Hogares Endeudados”.
Propone crear un sistema gratuito y administrativo para reestructurar deudas de consumo de los hogares, a través de un mecanismo que podrá ser solicitado por personas con deudas de consumo que superen el 30% de sus ingresos o el 20% para situaciones de vulnerabilidad.
Asimismo, propone crear un Observatorio de Endeudamiento de los Hogares para relevar información sobre niveles de deuda, morosidad y condiciones de financiamiento, con el objetivo de diseñar políticas públicas.
Se agregó al que en los primeros días de abril presentó el diputado nacional, Santiago Roberto y denominó de “Desendeudamiento y Reestructuración de las Familias Argentinas”, que apunta a aliviar la situación financiera de millones de hogares endeudados y facilitar su reinserción en el sistema crediticio formal.
Nivel de endeudamiento crítico
Los datos del Banco Central indican que el endeudamiento total de hogares argentinos supera los 39 billones de pesos, de los cuales 32,1 billones corresponde deuda bancaria y los restantes 6,9 billones a deuda no bancaria.
De estos deudores forzosos, 20% se encuentra en mora, con lo que actualmente ascenderían a 4,8 millones, cantidad a la que se llegó tras haber crecido en 1,5 millones en los últimos dos años (45%).
De acuerdo con el detalle suministrado por los bancos, la morosidad en entidades financieras alcanzó el 11.2%, que en las NO financieras se elevó al 29,9%.
Uno de cada cuatro hogares solicitó un préstamo durante el primer semestre de 2025, de acuerdo con data recogida en el Banco Central. En el estrato de menores ingresos, la proporción asciende a uno de cada tres.
Además, el informe del organismo mostró que el 50,9% de las familias declara comprar en cuotas o al fiado mediante tarjeta de crédito o libreta, mientras que el 37,4% manifiesta haber utilizado ahorros para cubrir gastos corrientes.
Estos indicadores reflejan la diversidad de estrategias de financiamiento que se adoptan para afrontar gastos habituales ante la insuficiencia de los ingresos disponibles; es decir, el sueldo no alcanza para cubrir los gastos.