Diego Ezequiel López, el joven que murió durante un operativo policial en una quinta de 9 de Abril, en Esteban Echeverría, tenía 23 años, vivía en Llavallol, partido de Lomas de Zamora, y arrastraba un historial judicial marcado por causas penales, períodos de detención y un pedido de captura que seguía activo al momento del procedimiento.
Según la información incorporada a la investigación, López no registraba empleos formales y estaba señalado por la Policía como parte de una banda dedicada al robo de vehículos y a las llamadas “entraderas”, una modalidad delictiva que consiste en asaltar a las víctimas al ingresar o salir de sus viviendas. Esa vinculación fue uno de los motivos por los que los investigadores allanaron la propiedad donde se desarrollaba una “pool party” y donde finalmente se produjo el enfrentamiento armado.
El joven tenía una orden de detención vigente emitida el 30 de septiembre de 2022 por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Lomas de Zamora, a cargo de la jueza Marta Pascual. Entre sus antecedentes figuraban una causa por infracción a la Ley de Drogas 23.737, iniciada en agosto de 2021, además de imputaciones por robo agravado por el uso de arma de fuego, cometido en poblado y en banda, y por tenencia ilegal de arma de fuego.
Antecedentes y detenciones previas
De acuerdo con los datos del expediente, López estuvo alojado en la Unidad Penal 45 de Melchor Romero, una cárcel destinada a jóvenes adultos y personas con padecimientos mentales. Recuperó la libertad en agosto de 2023, aunque siguió bajo la lupa de los investigadores por distintos hechos delictivos ocurridos en la zona sur del conurbano.
Su nombre también había aparecido en otra causa de alto impacto. En julio de 2024, fue interceptado por la Policía cuando circulaba en un Peugeot 208 junto a sospechosos vinculados al ataque a un cardiólogo en Glew. En esa oportunidad, quedó detenido por el pedido de captura que pesaba en su contra desde 2022.
Para los investigadores, el joven mantenía vínculos recientes con una organización a la que se le adjudican al menos 15 hechos entre robos de autos y entraderas. Ese era, precisamente, el objetivo central del operativo montado por el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) en la quinta de 9 de Abril, que terminó con diez detenidos en procedimientos sucesivos.
Cómo fue el enfrentamiento en la quinta
Siempre según la reconstrucción oficial, López se encontraba en una habitación de la planta alta de la propiedad y tenía en su poder un arma robada. Las cámaras incorporadas al expediente lo registraron mientras disparaba desde una cama contra los efectivos que habían irrumpido en el lugar para concretar las detenciones.
En medio del intercambio de disparos, el sospechoso intentó escapar al arrojarse por una ventana hacia un terreno lindero. Sin embargo, recibió heridas de bala en la cabeza y en el pecho, lesiones que le provocaron la muerte en el lugar.
La causa quedó en manos de la UFI N°1 de Esteban Echeverría, a cargo del fiscal Andrés Devoto, quien dispuso la intervención de la Gendarmería Nacional para llevar adelante las pericias y reconstruir con precisión cómo se desarrolló el operativo que terminó con la muerte de Diego Ezequiel López.