El histórico dirigente de la Unión Cívica Radical, Federico Storani, realizó un crudo diagnóstico sobre el presente institucional y económico de la Argentina bajo la gestión de Javier Milei al asegurar que el actual Gobierno ha perforado los consensos básicos de la democracia al adoptar una postura que va más allá del simple negacionismo para convertirse en una reivindicación abierta del terrorismo de Estado.
El referente radical fue tajante al señalar que el discurso oficial busca derribar el pacto democrático de 1983, caracterizando a la administración de La Libertad Avanza como un proyecto que se desliza peligrosamente hacia un “Estado de excepción”.
En este sentido, Storani denunció el uso abusivo de los Decretos de Necesidad y Urgencia, con especial preocupación por el DNU 941, al que acusó de reconvertir los servicios de inteligencia para permitir detenciones sin orden judicial previa, violentando garantías constitucionales básicas como el derecho a la intimidad y la reserva.
En el plano económico, Storani desmitificó el relato oficial del “ajuste a la casta”, afirmando que la actual administración implementó un plan de shock que produjo una transferencia de ingresos brutal desde los sectores más vulnerables hacia los más concentrados.
Según su análisis, el peso de la crisis recayó fundamentalmente sobre los jubilados y los asalariados de ingresos fijos, mientras se asiste a un desfinanciamiento total de áreas estratégicas como la educación pública superior, la ciencia y la infraestructura nacional. Para el exministro, este escenario de estanflación —estancamiento con inflación— está horadando el que era el principal capital político del Gobierno.
Asimismo, Storani calificó de “papelón” las recientes explicaciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, respecto a su patrimonio y el uso de vuelos privados, señalando que la “vara moral” que el Gobierno pretendía ostentar se derrumbó frente a sospechas fundadas de corrupción y estafas promovidas desde el círculo íntimo presidencial.
Para el referente de la UCR, Milei es un “emergente” de un proyecto cuyos hilos son movidos por intereses económicos mucho más poderosos y oscuros que la propia figura del mandatario.
Storani hizo un llamado a la autocrítica dentro del arco político, lamentando la “claudicación” de ciertos sectores del radicalismo y el peronismo que acompañan el rumbo oficial.
En ese sentido, concluyó destacando la masividad de las recientes movilizaciones populares como una señal de que la sociedad argentina no tolerará el desmantelamiento de los valores de Memoria, Verdad y Justicia, al reafirmar que la esperanza reside en construir una alternativa que recupere el Estado de derecho en su sentido más profundo.