En el marco de los 50 años del Golpe de Estado, se llevará a cabo una charla abierta con Daniel Santucho Navajas, nieto recuperado 133, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).
Se trata de un encuentro para reflexionar colectivamente sobre la Memoria, la Verdad y la Justicia. La cita es el martes 21 de abril, a las 18, en el Aula D de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, ubicada en Juan XXIII y Camino de Cintura (Ruta 4).
Días atrás se presentó el documental sobre la Biblioteca Autónoma de Periodismo que resistió a la dictadura, en el Auditorio Rodolfo Walsh. Es una producción del Área de Medios.
Asimismo, se realizó el “Mosaico colectivo por la Memoria” en el Hall Central de la casa de estudios. La jornada contó con la presencia de la secretaria de investigaciones, Luz Canella Tzuji, y fue coordinado por la artista plástica y técnica ceramista Jimena Escudero.
Esta propuesta se sumó a la “Pañuelada por la Memoria”, una acción colectiva de elaboración de móviles de pañuelos, que se realizó el 14 de marzo.
Además, la Facultad propone el III Concurso Literario “Historias que florecen. A 50 años del Golpe de Estado 1976–2026”. La convocatoria está dirigida a escritores y escritoras mayores de 18 años, de nacionalidad argentina o extranjeros con residencia en el país.
La historia de Daniel
Es hijo de Cristina Navajas y Julio César Santucho. Ambos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).
La pareja tenía dos hijos, Camilo de 3 años y Miguel de siete meses, cuando el 13 de julio de 1976 Cristina fue secuestrada en el departamento de su cuñada, Manuela Santucho, en el barrio de Villa Crespo. En ese momento, Julio se encontraba militando desde el exterior.
La noche del secuestro, Nélida Cristina Gómez de Navajas, mamá de Cristina y una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, recibió un llamado de los vecinos de su hija para que fuera a buscar a sus dos nietos y a un primo de ellos, hijo de Manuela.
En el departamento, Nélida encontró una carta de Cristina dirigida a su pareja en la que le confesaba que creía estar embarazada.
Más tarde, por testimonios de sobrevivientes se pudo saber que Cristina pasó por los centros clandestinos de detención “Automotores Orletti”, “Proto Banco” y “Pozo de Banfield”, y que efectivamente estaba embarazada.
Luego del encuentro con su abuela, los hijos de Cristina y Julio pudieron salir del país para reencontrarse con su papá, y se radicaron en Italia.