En su día, escritores de la Región apasionados por la fantasía

Borges y Cortazar supieron andar los caminos de Adrogué y Banfield, por donde hoy transitan otros escritores que tienen mucho para contar.

Cuando uno escribe un libro, un cuento o una poesía tiene que lograr que el lector vea la fantasía que uno ha construído con palabras”, explicó Norma Romero, una escritora perteneciente a la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) de Lomas de Zamora.

Como cada 13 de junio, se celebra en Argentina el Día del Escritor conmemorando el nacimiento, en 1874, de Leopoldo Lugones en Villa María del Río Seco, en Córdoba. El poeta, ensayista, periodista y político argentino fue el creador de la SADE que estableció su natalicio como día de festejo.

Norma Romero, oriunda de Lomas de Zamora, es una escritora que lo hace desde que tiene memoria. “Siempre me gustó mucho escribir. Desde el colegio, en las redacciones, en las clases, era genial para eso. Personalmente me dediqué a la poesía que me apasiona”, comentó.

La poeta estuvo muchos años junto a la SADE de Almirante Brown pero ahora pertenece a la de su partido. “Hace 15 años que soy socia. Participo de las reuniones y de todas sus actividades”, contó.

Raquel Saporiti es otra autora de Almirante Brown quien explicó que la escritura para ella “se contagia”. “Cuando uno leé, piensa que puede hacerlo, que tiene algo para contar. Y yo tenía mucho”, explicó.

Los emblemas de la Región

Jorge Luis Borges pasó varias etapas de su infancia en Adrogué. “Aprendía a andar en bicicleta y paseé entre los árboles, los eucaliptus y las verjas”, apuntó el escritor en una conferencia en 1977 a la que llamó “Adrogué en mis libros”.

“Junto con Domingo Sarmiento, Borges es el escritor más grande de la Argentina. Es un maestro de la imaginación. Tenía esa capacidad de mezclar cultura con idiomas. Era una pluma riquísima y creativa. No ganó un premio Nobel porque no era de izquierda, como él decía”, señaló Saporiti.

Otro de los emblemas argentinos que caminó la Región fue Julio Cortázar. Oriundo de Bélgica, el autor de “Rayuela” vivió toda su infancia en la casa de sus padres en Banfield. En algunas de sus obras, como “Los Venenos” y “Deshoras”, el autor refleja esos momentos vividos en el partido de Lomas de Zamora.

También de Lomas, Romero integró un taller literario entre 1997 y 1999 del escritor de Banfield, en donde trataban y compartían “su vida y obra”. “Era una persona sumamente inteligente. Tenía una imaginación muy amplia”, contó.

A su vez, la autora destacó “la obra” de Cortázar y explicó que el banfileño fue un pilar en su elección para ser escritora. “Cortázar es un autor que trata más la fantasía. A uno le despierta las alas para volar”, concluyó.

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