Aimé Castillo, la joven oriunda de San Vicente que atravesaba un momento personal muy difícil y estaba desaparecida, fue encontrada muerta en Brandsen.
La desaparición de la joven, reportada el pasado sábado 4 de enero, movilizó a las comunidades de San Vicente y Brandsen.
Aimé era reconocida por su compromiso y vocación de servicio, características que la convirtieron en una figura muy querida dentro del cuerpo de bomberos voluntarios y en su entorno cercano.
Fuentes policiales informaron que fue hallada ahorcada en un campo sobre la ruta 125.
La mujer había sido vista por última vez cuando se retiró de la casa de su madre en el barrio conocido como “La Dolly”, vivienda en la que residió durante los últimos días.
Según allegados, Castillo se quedó en ese domicilio porque afrontaría un momento personal complicado, derivado del reciente fallecimiento de su pareja, quien también era bombero.
En declaraciones a la prensa, Micaela, la hermana de la brigadista, afirmó que el novio se había quitado la vida el 1° de enero.