La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner resaltó la amplia participación en la reciente Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTIQ+, subrayando que su motivación no estuvo basada en cuestiones ideológicas, sino en deseos y sentimientos, ya que, “Los límites son “la prosperidad y la felicidad que Javier Milei no puede cruzar”.
En una publicación titulada Los límites, difundida en sus redes sociales, la actual titular del Partido Justicialista señaló que las dos movilizaciones más significativas en rechazo a las políticas o declaraciones del presidente Milei no tuvieron un trasfondo ideológico, sino que nacieron de aspiraciones colectivas.
La primera de estas manifestaciones, recordó, fue la movilización en defensa de las universidades públicas, que surgió tras el desfinanciamiento universitario. “Ese ataque impactó directamente en un anhelo profundamente arraigado en los argentinos: la posibilidad de progresar y prosperar”, afirmó, vinculando esta aspiración con el concepto peronista de movilidad social ascendente.
La segunda gran movilización fue la de este sábado, convocada inicialmente como respuesta al discurso de Milei en el Foro de Davos y sus críticas hacia la comunidad LGBTIQ+. Sin embargo, señaló Fernández de Kirchner, terminó convocando a sectores diversos de la sociedad más allá de las cuestiones de género y diversidad.
“La actitud deshumanizante de Milei, al ignorar que los sentimientos no tienen género, impulsó el reclamo por el derecho a la felicidad: el derecho a amar libremente, a elegir una pareja y, si así se desea, formar una familia”, explicó.
Finalmente, la expresidenta sostuvo que la búsqueda de prosperidad y felicidad son límites que Milei “no solo no podrá traspasar, sino que tarde o temprano deberá reconocer y atender”.
La multitudinaria manifestación tuvo su punto central en la Ciudad de Buenos Aires, con un recorrido desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, y se replicó en otras provincias y ciudades internacionales como París, Lisboa, Berlín, Londres, Roma y Barcelona, bajo el lema “Al fascismo se lo enfrenta”.