Alejandro Ruffo, el hombre acusado de asesinar a su hijo Enzo Joaquín (8) en Lomas de Zamora, ya fue trasladado a una cárcel, donde esperará el juicio por filicidio. Habría confesado el crimen para vengarse de su ex pareja.
En estos momentos el acusado, que estuvo dos semanas internado por intento de suicidio en el hospital Gandulfo, ya se encuentra en una cárcel de Melchor Romero.
“Lo asfixié para mandarle un mensaje a la mamá”, es la frase que circula en distintos medios y habría sido pronunciada por el acusado durante la internación. En el marco de la investigación, se negó a declarar.
“Vas a arder en el infierno”, había asegurado Natalia Ciak, la madre del nene y ex pareja del acusado, al comentarle fotos en una red social.
Vale recordar que la fiscal Fabiola Juanatey pidió que la prisión preventiva quede firme, se espera la resolución del juez de Garantías N°8, Gabriel Vitale.
El hombre, acusado de un delito que contempla la pena de prisión perpetua, se encuentra alojado en la Unidad Penitenciaria N°34 de Melchor Romero.
Los vecinos piden Justicia
La vivienda en la que se registró el aberrante crimen amaneció con carteles, firmados por los vecinos, que reclaman “Justicia por Joaquín”. También le aclaran al sospechoso que “no es bienvenido” en el barrio.

El caso
Todo sucedió el 5 de agosto, cuando la madre del nene le pidió que lo preparara para ir al colegio y ante la falta de respuesta, la mujer se comunicó con el 911 . Cuando la Policía llegó a la casa, ubicada en la calle Eustaquio Díaz Vélez 192 de Lomas de Zamora, encontraron un escena terrible.
Cuando los uniformados ingresaron a la vivienda, encontraron al hombre, de 52 años, en el living con manchas de sangre y una herida de arma blanca en el abdomen, pero al entrar a la habitación matrimonial, los efectivos hallaron al nene sin vida.