Una presentación judicial presentada por el fisicoculturista mendocino Aldo Parodi y su abogada, Patricia Apesteguy, logró frenar la cremación de los restos de la excampeona mundial de boxeo Alejandra “La Locomotora” Oliveras.
El planteo fue realizado ante la Justicia Federal bajo la figura de “muerte dudosa”, con el objetivo de que se realice una autopsia exhaustiva que incluya análisis toxicológicos específicos sobre posibles sustancias anabólicas o ilegales en su organismo.
Oliveras falleció tras días de internación, producto de un ACV y sus restos fueron velados ayer, por la mañana en una ceremonia íntima, y más tarde para el público en general.
Apesteguy explicó que la decisión se tomó a raíz del conocimiento de Parodi sobre el circuito de “mafias” y venta libre de sustancias prohibidas que circulan en ciertos gimnasios del país.
“Mi cliente, como deportista y campeón fisicoculturista, conoce el ambiente y tiene indicios concretos de que Alejandra pudo haber sido víctima de facilitadores de sustancias que, sin ella saberlo o sin una correcta prescripción, podrían haber sido letales”, detalló.
La cremación estaba prevista para este miércoles 30 de julio a las 11 en el cementerio municipal de Santa Fe, pero tras la medida cautelar interpuesta y comunicada al fiscal interviniente, la Justicia ordenó suspenderla para preservar el cuerpo y permitir que se realicen estudios histopatológicos.