Precios por las nubes: “Necesitamos que nos ayuden”

El pedido desesperado es de un vecino del barrio Gendarmería de Glew, donde pagó un kilo de azúcar a 90 pesos y la fruta es “inalcanzable”.

En el noveno día de cuarentena obligatoria y a días del cambio de mes, los bolsillos están vacíos. Es que en los barrios, los comerciantes le dieron rienda libre a la suba de precios de los elementos de consumo más básicos. El kilo de azúcar se paga 90 pesos, la sal se vende a 130 y el kilo de carne para milanesas no baja de los 500. En medio de la crisis por la pandemia, los ciudadanos de los barrios más humildes piden la presencia del Estado.

Si bien el gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció el lanzamiento de una herramienta para que los gobiernos locales puedan controlar los precios y varios municipios pusieron a disposición vías para denunciar incumplimiento de precios o desabasteciemiento, la población en cuarentena es un blanco fácil para los comerciantes abusivos.

En Glew, en el barrio Gendarmería, las carnicerías están cerradas y esto obliga a los vecinos a ir a los supermercados. Así lo denunció un vecino a Info Región este sábado, quien precisó que llegó a pagar un kilo de azúcar a 90 pesos y un kilo de papas a 50. “La fruta y la leche son inalcanzables”, advierte el hombre, quien reclama la presencia del Estado. “Necesitamos que nos ayuden”, pide.

Desde Balcarce, un comerciante advierte que un cajón de huevos pasó de costar 1450 a 1900 pesos en cuestión de días. Otra vecina alerta que pagó un termómetro 400 pesos y un barbijo a 90. “Hay precios abusivos”, señala un hombre que vive en José C. Paz, donde “la buena voluntad es solamente de los vecinos porque ni la policía ni los políticos caminan por la calle”. “Buenos Aires no termina en la General Paz”, dispara.

Desde Tigre alertan que el paquete de sal se vende a 130 pesos, un ejemplo de los valores que se manejan en tiempos de cuarentena y nulos controles.  Esta problemática se da en comercios barriales pero también en grandes hipermercados: Un vecino de Pacheco comenta que “los precios subieron una barbaridad”, mientras que otro alerta que en La Anónima publican ofertas pero no se pueden encontrar en las góndolas.

Un litro de leche se consigue a 89 pesos en Tres de Febrero y desde Monte Chingolo apuntan contra una granja que “aumenta los precios a pesar de la cuarentena” y la orden del Gobierno de mantener los valores vigentes al 6 de marzo. A esto se suma otro problema, muchos comercios cobran un “extra” por el pago con tarjetas. “Dos garrafas en el chino salen 480 cada una pero me las cobraron 500. Les reclamé y me dijeron que si no me gustaba, compre en otro lado. Pero no puedo comprar en otro lado y lo tuve que pagar igual”, explicó una vecina de Florencio Varela.

“Es un abuso total, estamos pasándola mal, tienen que para con los abusos”, pide encarecidamente una mujer de Monte Chingolo, que debe hacer malabares para poder comprar alimentos para su familia. En la gran mayoría de los casos, que recogió este medio, los consumidores intentaron comunicarse con las líneas que dispusieron las autoridades para denuncias pero nadie los atendió, están colapsadas.

Y lo mismo pasa para los que intentan denunciar violaciones a la cuarentena obligatoria. “En la zona Libertad de Merlo no atiende nadie, ni el 134 ni el 911. La gente está en la calle, haciendo vida normal”, señala un vecino, y otro de Lanús apunta que “la gente camina por la calle como si nada”. Desde Lomas de Zamora también llegan advertencias sobre este tema. “Hagan algo”, reclama un hombre, y el llamado es a las autoridades.

El gobierno bonaerense anunció este sábado que desde el lunes habrá un refuerzo de efectivos en las calles para controlar el cumplimiento de la cuarentena y para garantizar la seguridad en los barrios. Unos 2500 efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires se suman a los controles y habrá 300 gendarmes custodiando las calles.