“Llamas a ANSES y parece que se te ríen en la cara”

Romina es madre de dos hijos y tiene a su padre enfermo. Para afrontar la cuarentena, no tiene ningún ingreso y no encuentra respuesta para poder cobrar el bono de la AUH anunciado por el Gobierno.

La desesperación invadió a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) luego de ver las largas filas y los aglomeramientos que tuvieron lugar los últimos días para cobrar el bono de 3.100 pesos a los beneficiarios.

Mientras el pago no llegaba, algunos intentaron comunicarse vía telefónica, lo recomendado por los dirigentes del organismo, aunque la respuesta es nula. “Todos te dicen que llames y suena como si se te rieran en la cara”, apuntó Romina, una vecina de Rafael Castillo.

En diálogo con Info Región, la ciudadana de La Matanza contó que tiene dos hijos y a su padre con principio de demencia senil, por lo que hace lo posible para poder cobrar el bono para los beneficiarios, aunque no tiene solución. “Nadie contesta el teléfono, no lo comprendo. Son cientos de entidades que brindan atención y asesoramiento al público vía telefónica pero ellos no lo hacen. Están en cuarentena pero mientras tanto nosotros, que tenemos que llevar el sustento a la familia, estamos a la deriva”, relató.

La vecina comentó que no tiene “ningún ingreso” y que, a través de la familia, intenta “hacerle frente” a esta situación. “Teníamos la posibilidad de retirar mercadería en donde mis hijos iban al colegio pero ahora se cortó, no sabemos bien por qué”, apuntó.  

“La realidad es que estoy sosteniéndome con la ayuda que están dando mis familiares. Además, pude sacar algo fiado de una verdulería y una tía pudo hacerme el favor para comprarme algo, pero está todo muy difícil”, sostuvo. Y agregó: “Durante las dos primeras semanas, retirábamos un bolsón por cada nene.  Venían con una lata de lentejas, una de arvejas, una harina, un paquete de fideos y uno de arroz. Esta semana no recibimos notificación”.

En este contexto, Romina está “a la espera” de saber si va “a cobrar el bono o no” ya habiendo agotado “casi todos los recursos”. “Voy a correr los riesgos necesarios y acercarme a la sucursal del banco. Estoy a la deriva y necesito una respuesta”, concluyó, en contacto con este medio.