PASO: ¿Quién pasará el filtro de cara a las generales?

Las PASO no sólo sirven para que las alianzas ordenen sus candidaturas sino que establecen un piso mínimo de votos necesario para poder participar de las generales de noviembre.

Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) son el mecanismo instaurado a partir de los comicios de 2011 con una doble finalidad. La más conocida y que más cobertura y atención merece es la selección de las candidaturas que cada partido o coalición electoral ofrecerá a la sociedad de cara a las elecciones generales.


La otra, menos conocida pero también vital para las fuerzas políticas menos consolidadas o que se ubican en ciertos márgenes del sistema, es funcionar como una instancia de depuración de la oferta electoral al establecer un piso mínimo del 1,5 por ciento de los votos válidos emitidos.

Este requisitio está destinado a dejar afuera de la elección general a todas las fuerzas políticas que no alcancen ese umbral mínimo necesario para que sus boletas se desplieguen en los cuartos oscuros del territorio bonaerense.

El padrón electoral de la provincia de Buenos Aires para el proceso electoral de 2021 presenta un total de 12.716. 225 ciudadanos argentinos y 868.569 extranjeros. Esta última cifra aumentó un veinte por ciento desde la última elección cuando se contaban 669.000 ciudadanos no nativos incorporados al padrón.

Si bien la pandemia de coronavirus agrega un condimento inédito e inexplorado a esta elección, los comicios de renovación parlamentaria pueden servir para darnos una base probable y verosímil de comparación en materia de participación electoral.

Esa elección, en la que Cristina Fernández de Kirchner batió a Esteban Bulrrich por la senaduría nacional, situación que se revirtió en las generales tuvo una participación del 77,63 por ciento.

Extrapolando esos resultados, podemos configurar un escenario posible en el que voten alrededor de 9.791.500 personas es decir que para superar la barrera del 1.5 por ciento previsto por la ley deberán conquistar en el territorio provincial la voluntad y el voto de 190.744 electores.

Casi 200.000 personas mancomunadas para lograr el derecho de poblar el cuarto oscuras de boletas.

Por qué objetivos compite cada fuerza

En ese universo, que muchas veces apenas se percibe en algunos spots de los espacios cedidos a los partidos que participan en el proceso que culminará el domingo 14 noviembre, hay una constelación de coaliciones, partidos políticos y precandidatos integrantes cuyo único sueño es superar el desafío que representa el filtro de las PASO.

Como en los antiguos torneos de fútbol están los que juegan por el título, los que aspiran a colarse en una copa, los que se conforman con engordar el promedio sin zozobras y, finalmente, los que sobreviven calculadora en mano para no caer en el “infierno” del descenso.

En esa metáfora caben perfectamente la competencia por la punta del certamen que presentará el oficialista Frente de Todos, la elección que para definir quién encabezará la boleta de Juntos, la nueva definición de Cambiemos que es disputada por el exvicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, y el neurólogo Facundo Manes.

Por su parte, el exministro del Interior y Transporte de Cristina Fernández, Florencio Randazzo, se presenta esta vez bajo la marca Vamos con Vos junto a socialistas, retazos del lavagnismo y los fieles que persisten junto a Humberto Tumini en Libres del Sur; el Frente de Izquierda, que ofrecerá dos alternativas lideradas por dirigentes que desembarcan en la provincia; el exdiputado por Mendoza Nicolás del Caño y el ex legislador porteño, Alejandro Bodart, y Avanza Libertad, liderado por José Luis Espert. Desde distintas miradas dirimirán si es posible en tiempos de grieta que se instale una tercera fuerza competitiva en términos electorales.

En la liga por la permanecia en el cuarto oscuro habrá varios competidores. Tal vez la que tenga mayor repercusión es la que encabeza el exsecretario de Comercio durante las administraciones kirchneristas: Guillermo Moreno, quien desde una prédica peronista para el desencantado con la administración de Alberto Fernández aglutinada en su lista Principios y Valores buscará llegar a ser una opción para las generales de noviembre.

A la izquierda de Moreno, se ubica el Nuevo Mas, el viejo Movimiento al Socialismo (MAS), que con Manuela Castañeira a la cabeza insistirá, una vez más, en tratar de disputar el liderazgo de los seguidores de Lev Trotsky al Frente de Izquierda en la elección general.

Si a agrupaciones con historicidad o con acceso a ciertos aparatos electorales que le garantizan cierta logística básica y una mínima fiscalización les costará controlar el comicio, ¿qué se puede esperar de listas que siquiera llegan a completar nóminas en todos los distritos o que apenas cuentan con un puñado de militantes y colaboradores?

En el otro extremo del espectro, Cynthia Hotton es la cara visible de la boleta de precandidatos a diputados nacionales por Valores para mi País, mientras que la mediática modelo Cinthia Fernández cambiará los estudio de la tele por el ágora de la política donde será cabeza de compañía de la lista de Unite, la agrupación que sirvió de trampolín a José Luis Espert en 2019 y que alberga a Amalia Granata en Santa Fe.

En ese mismo andarivel del electorado estará buscando su cosecha electoral el novel Partido Celeste ProVida, liderado por otra militante antiaborto: Celeste Alancay,

Hotton, Fernández y Alancay deberán trabajar mucho para poder catalizar ese voto cuya atomización amenaza con dejar esas tres listas como víctimas del piso impuesto por la ley de las PASO.

Finalmente y en los márgenes, no ya del sistema sino de la legalidad y la racionalidad aparecen los nazis de Alejandro Biondini camuflados en la marca del Frente Patriota. Nunca consiguieron superar las PASO. A veces, el sistema nos cuida.

La barrera de los distritos

Para los cargos dependiente de la legislación provincial como diputados y senadores para la legislatura bonaerense y los concejales y consejeros escolares la ley que establece el mismo umbral del 1.5 por ciento e indica, también, que el piso necesario debe ser superado por cada categoría. Eso implica que para las listas de concejales las listas deberá superar el corte en cada uno de los 135 distritos en los que se divide la provincia de Buenos Aires.

Esto conlleva que en el siempre complejo y complicado conurbano estas listas, la mayoría sin tradición militante ni aparato deberán conquistar su derecho a participar de las generales mediante un tributo de votos que van desde los prácticamente inalcanzables 6.269 necesarios en Lomas de Zamora hasta los modestos 669 que se requieren en San Vicente.

Sin embargo, hay una sutil pero vital diferencia: mientras la legislación nacional habla de “votos válidos emitidos”, es decir incluye para el cálculo del piso necesario a los votos en blanco, ordenamiento bonaerense establece que para arribar este umbral se deben contar los “votos válidos positivos” por lo cual deben descontarse los votos en blanco por lo cual la meta del 1,5 por ciento se torna un poco más accesible.

DistritoElectores habilitadosVotantes probables1.5% del piso
Almirante Brown457.958355.6605.335
Avellaneda305.260235.0813.526
Esteban Echeverría247.410190.4982.857
Ezeiza138.456106.6451.600
Lanús400.188308.1544.622
Lomas de Zamora542.784417.9566.269
Presidente Perón68.43052.668790
San Vicente57.94544.583669