Junto a Cristina y Magario, Ferraresi asumió un nuevo mandato

El reelecto intendente de Avellaneda prestó juramento ante miles de personas y secundado por la vicepresidenta y las vicegobernadora.

Un puñado de niños y niñas de Avellaneda le tomaron juramento. El reelecto intendente Jorge Ferraresi juró y dio comienzo a un nuevo mandato como jefe comunal. Del acto participaron la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner; la vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Verónica Magario; su esposa y diputada nacional Magdalena Sierra.

El flamante ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; el dirigente sindical Hugo Moyano; entre otros, fueron de la partida. Pero también enviaron su mensaje el gobernador Axel Kicillof y Milagro Sala.

“Ha transformado Avellaneda, es un orgullo y un ejemplo. Ahora que me toca estar cargo del gobierno de la Provincia, la Provincia va a trabajar junto a Avellaneda, su gente y su intendente”, remarcó el mandatario provincial. Sala, por otro lado, valoró la lucha por la democracia del jefe comunal. “Se dedicó a trabajar por los que menos tiempo y para recuperar la democracia; luchó y lucha muchísimo por los presos políticos de la Argentina. Es un incansable militante”, reseño la dirigente de la Tupac Amaru detenida.

“Nací peronista”, señaló Ferraresi al comenzar su discurso y miles de personas estallaron en aplausos. Recordó su infancia y la participación de actos políticos a partir del ejemplo de su padre. “Vinieron tiempos buenos y tiempos malos”, apuntó, aludiendo a los años de plomo. A renglón seguida, recordó a Néstor Kirchner y destacó el rol en la política argentina.

“Pasamos los 12 años de felicidad y después vino lo que vino, estos cuatro años. Nosotros teníamos una frase ´Avellaneda bien viva´ y advertimos que no nos podíamos quedar con esto y pusimos ´más viva que nunca´. No nos podía ganar la tristeza”, recordó, y comentó sobre un encuentro con la ex gobernadora María Eugenia Vidal en el cual tuvo que aclarar que “era oposición” porque “la democracia se construye entre oficialismo y oposición”.

Rechazó “las persecuciones injustas” a la ex presidenta y otros dirigentes peronistas, y enumeró algunas cuestiones de gestión respecto a “políticas públicas universales”, como los anteojos, tablets y bibicletas para los más chicos. “En 2017, llegó la propuesta de Unidad Ciudadana”, valoró, y destacó a Fernando Espinoza por dejar de lado el partido para conformar un frente para dar pelea.

“Una mañana nos encontramos cuando Cristina dijo que iba a ser vicepresidenta y otro compañero iba a ser presidente (Alberto Fernández). El mejor de nosotros nos marca el camino de lo que tenemos que hacer, de cómo nos tenemos que portar en la construcción política”, dijo, mirando a Cristina Fernández de Kirchner, quien respondió con una sonrisa cómplice. “Nos pusiste de pie y volvimos a tener la alegría de tener a la Argentina de pie”, le dijo.

Más tarde, fue el turno de Cristina. “No hace falta que les explique por qué Jorge Ferraresi es el vicepresidente del Instituto Patria”, señaló, al tiempo que recordó que “fueron momentos muy duros” y que el Instituto fue “un lugar de pensamiento pero también trinchera”. “Después vino Unidad Ciudadana y Avellaneda tuvo un rol preponderante”, señaló, recordando el acto “fundacional”.

“Los asesores de imagen nos decían que no había que cantar más ´vamos a volver´, pero no había caso. Cada acto terminada indefectiblemente con el ´vamos a volver´. En Avellaneda nos habían pedido que no hubiera ninguna bandera. Y en un Racing colmado, de repente, de una de las tribunas, se despliega una bandera que decía ´te juro que mañana volveré´. Todo eso es mucho amor. Y por eso hoy estamos acá. No fue magia, de ninguna manera”, expresó.

Y valoró: “Lo mejor que hicimos fue empoderar al pueblo para que nadie viniera a decirle que no tenía derecho”. Remarcó, en este marco, que comienza una “etapa diferente” con la “necesidad de discutir esta matriz económica que agobia tanto” y comparó el dinero con el que cuenta la Ciudad de Buenos Aires, comprándola con La Matanza.

Rechazó las acusaciones del macrismo, que solía advertir que durante 20 años gobernó el peronismo y las obras no se hicieron. “En 1947 la CABA tenía 2.900.000 habitantes, en el censo de 2010 2.800.000. En la Provincia, en ese mismo año, 4.800.000 y en 2010 tenía 15.000.000 de habitantes. Había más que triplicado la cantidad de habitantes. No es que los que gobernaron no hicieron nada sino que la multiplicación de la población demanda una inversión intensiva”, explicó, para justificar la valoración. Y apostó a un “plan de obras absolutamente distributivo que repare las inequidades”.

“Alberto va a enviar un proyecto de ley para la conformación de un Consejo Económico y Social porque la discusión debe bajar a los clubes, barrios, escuelas, municipios, concejos deliberantes. Hay que aprovechar esta oportunidad histórica donde se ha podido comparar un modelo de sociedad”, anticipó, y pidió “seriedad” para “debatir la Argentina” que heredarán los hijos y nietos.

Y señaló: “No soy quien para darle consejos a nadie, pero ayer nomás el gobierno electo ha firmado un decreto que viene a reparar algo que es la seguridad de los trabajadores que están hoy en relación de dependencia, para la suspensión de despidos sin causas por los próximos 180 días. Sin embargo, quieren traer otras cuestiones. El decreto es un acto de justicia”. Recordó que en 2016 se registraron una serie de despidos y se vetó la ley antidespidos, que fue anunciada en Esteban Echeverría (Cresta Roja, acto del que no participó Fernando Gray). “No se cuántos de esos trabajadores tendrán trabajo”, admitió, aludiendo a los despidos en la planta avícola.

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